martes, 1 de diciembre de 2009

Oscar Wilde. La biografía

Lo prometido es deuda, de manera que, con un día de retraso, aquí tienen la referencia a la vida del escritor Oscar Wilde coincidiendo con el 109º aniversario de su muerte. Mis disculpas por no publicarlo ayer como convenía pero, aunque lo tenía listo, por una serie de razones no pude subirlo. Aquí lo tienen.

Oscar Wilde nació en octubre del año 1854. Irlandés, aunque viviera buena parte de su vida entre Inglaterra y Francia, fue a estudiar siendo un niño a otra ciudad del extranjero. De este período data su primer escrito conocido, una carta a su madre con algún rudimentario e infantil dibujo que puede consultarse en la edición anotada de sus cartas. Busquen la conmemorativa del año 2000 por parte de su nieto; es una selección genial.


Ingresó posteriormente en la universidad de Oxford, donde cursó materias relacionadas con la rama Humanística, sintiéndose sinceramente fascinado por el mundo de la poesía y de la antigüedad reinterpretada desde un prisma literaria. Sus viajes junto a uno de sus profesores a distintas zonas donde podían contemplarse yacimientos y monumentos que recordaban a la Grecia y a la Roma clásicas debieron hacer nacer en él un espíritu casi homérico. Escribió numerosos poemas relacionados con estos viajes.

Su primera obra lírica célebre y galardonada fue su poema narrativo Ravenna, con el cual obtuvo un importante premio. Publicó algunos poemas vinculados con esta etapa de primera juventud y, posteriormente, se ocupó en distintos trabajos, a menudo no muy conocidos, como la escritura de artículos periodísticos -participó igualmente en la redacción de algunos escritos críticos- o las conferencias por Estados Unidos acerca de temas sociales y artísticos. Cabe decir que hizo furor en esta ciudades del Nuevo Continente.

Casó con Constance y tuvo con ella un par de hijos, Cyryl y Vivien, aunque este aspecto de su vida privada resulte hasta cierto punto anecdótico por la escasa repercusión e importancia que en la práctica tuvo sobre su vida y obra, al menos en este punto de su biografía. Aunque vivió algunos períodos de inestabilidad económica, no tardó en alzarse de nuevo gracias al éxito de esas mentadas conferencias y de sus obras de teatro. Aunque la mayor parte alcanzasen gran éxito, debemos recordar que una de las primeras, Vera o Los nihilistas, fue un rotundo y desgraciado fracaso.

Wilde se convirtió en una figura conocida dentro de los círculos culturales y no culturales de la sociedad en que vivía, tanto por sus textos célebres ya en su época, como por su aguzada e irónica pluma. Por favor, no olviden comprar, si vistan Dublín, uno de esos recopilatorios de frases punzantes y creativas frases en idioma original. Acabarán llenando de citas literales textos de la vida diaria.

Distintos aspectos de la vida de Oscar Wilde resultaron polémicos en su momento y causaron un cierto revuelo en la sociedad de su época. Un ejemplo de ello fue la publicación de su novela El retrato de Dorian Gray, de la que hablaré más adelante en un post individual. Y, la controversia y escándalo por antonomasia, fue el juicio que marcó un antes y un después en su existencia, uno de los juicios más sonados del final del siglo XIX.

Aún pese a ese matrimonio con Constance, los afectos de Oscar Wilde se dirigieron en su mayor parte hacia otros hombres. La lista de sus amantes masculinos, esporádicos o no, es considerable. Entre ellos, es importante destacar al primero de ellos, Robbie, amigo íntimo que le acompañó en sus últimos días y al igualmente célebre Lord Alfred 'Bosie' Douglas, igualmente poeta, aunque sus versos hayan pasado a la historia más por su relación con Oscar Wilde que por la calidad de la que eran poseedores. Y, de todas formas, de Bosie nos ha quedado un fragmento en la memoria, aquel de 'El amor que no debe ser nombrado'.

La relación de Oscar Wilde con Bosie, con momentos más o menos tormentosos, pero en definitiva duradera y significativa dentro de la existencia del escritor, fue una de las indirectas causas del inicio de un proceso inicialmente no dirigido contra Wilde. Fue el padre de Bosie, el marqués de Quensberry, quien enojó al escritor enviándole una carta difamatoria. Un Wilde furioso y mal aconsejado decidió llevarle a juicio por injurias. El proceso se volvió contra él y concluyó el injusto juicio con una condena a dos años de trabajos forzados una vez quedó demostrada la 'inmoralidad' de un escritor al que antes la sociedad reverenciaba aún pese a lo que de él se dijese y que, a la salida de prisión, física y psicológicamente destrozado, llegó a sufrir una suerte de ostracismo.

Acabó sus días sin nuevos escritos relevantes, relegados al creativo olvido sus cuentos, su novela, su teatro, sus poesías y sus certeros ensayos. Durante sus últimos años se trasladó a otro lugar y realizó algún pequeño viaje, pero no tardó en fallecer, apenas dos años después de salir de prisión. Su muerte tuvo lugar el 30 de noviembre del año 1900, cuando tan sólo tenía cuarenta y seis años. Por fortuna, sus textos, su agudo ingenio, sus acciones y su cualidad de escritor que vivió los últimos suspiros del siglo XIX, explorando distintas corrientes, como el esteticismo o el decadentismo, permanecen todavía en nuestra memoria.

Nota: He intentado centrarme en aspectos puramente biográficos, con alguna referencia a las obras literarias. Como saben, este artículo pertenece a un conjunto de artículos sobre el escritor en cuestión. He escrito ya a aquellos vinculados con la poesía y, paulatinamente, iré publicando acerca de relato, novela y teatro, además de ensayo y cartas.

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