sábado, 11 de julio de 2009

La reina en el palacio de las corrientes de aire

A lo largo de los meses anteriores, he publicado posts al respecto de los dos primeros libros de la trilogía Millenium. Como ya he comentado, aunque quizá no se trate del colmo de la literatura sesusa ni de un derroche de recursos y figuras literarias, sí nos hallamos ante una serie de novelas notablemente amenas y ágiles. Como se dice coloquialmente, que enganchan. Una buena lectura para el verano... a mi juicio, uno de esos libros que pueden leerse con agrado encima de una toalla en la playa. Pero tampoco me hagan mucho caso, que yo soy la que lee a Cicerón y Tácito en la playa, así que mi criterio quizá no sea el mejor.

La reina en el palacio de las corrientes de aire está escrita con el mismo estilo narrativo que las anteriores entregas de la trilogía, algo lógico teniendo en cuenta que los tres libros comparten autor y conforman una misma autora. Sin embargo, por cuestiones de argumento y de como éste es desarrollado, diré que prefiero la segunda novela, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Obviamente, se trata de una opinión meramente personal y subjetiva como opinión que es.


Para concluír el artículo, me gustaría hacer una mención a la paradójica situación que se da en esta publicación, el hecho de que el autor falleciese poco antes de la publicación de su primera novela, todo un superventas. Resulta trágico y hasta patético, pero obviamente no es el primer escritor que alcanza la fama de una manera póstuma. Como suele decirse, la fama sobrevive al hombre.

martes, 7 de julio de 2009

Eva Luna

Hacía ya varios meses que no leía un libro de Isabel Allende. Recuerdo que el primero fue El reino del dragón de oro, perteneciente a la trilogía de La ciudad de las bestias y El bosque de los pigmeos. De eso hace ya unos años y, poco a poco, he ido conociendo otras obras de la autora, siendo mis favoritas La casa de los espíritus e Inés del alma mía.


Gustándome tanto la literatura de Isabel Allende, realmente me extraña no haber leído hasta ahora su tercera novela, Eva Luna, pero quizá olvidé tomarla prestada en la biblioteca o poco a poco fui postergando su lectura. El otro día, visitando uno de mis adorados rastrillos, la encontré y no pude resistirme.



Hace unos minutos he concluido su relectura, y no me resisto a escribir este post recomendándosela sinceramente. Allende embruja al lector con la más pura magia de las palabras, llevándole de la mano y guiándole en toda una odisea por distintas historia que se entretejen sin enmarañarse, confluyendo en un final común. Fascinante, sin duda, como la protagonista y narradora de esta historia, un personaje seductor e interesante, pero no el único del libro. Junto a ella aparecen muchos otros caracteres más o menos secundarios que son capaces de fascinar también al lector.



No pierdan la magnífica oportunidad de leerla.

viernes, 3 de julio de 2009

El viaje del elefante

La literatura de José Saramago nunca ha sido de mis favoritas. Si me piden una razón concreta, realmente me costaría dársela. No se debe a que no me guste ni a que no esté de acuerdo con su forma de escribir, sus ideas estéticas o sus ideas políticas. No. Se trata, quizá, de que nunca ha sido una de mis 'prioridades' literarias, aunque disfruto sinceramente con la lectura de sus obras. Es un escritor realmente fascinante, de esos que yo llamo de la buena literatura. Y, aunque sus libros a menudo entren en la lista de los más vendidos, están muy por encima de esa clase de best sellers cuya calidad es a menudo dudosa. Desde luego, Saramago es uno de los más importantes representantes de la literatura española del pasado siglo y de éste.

Recientemente ha publicado un nuevo libro, El viaje del elefante, una novela con interesante simbolismo, de lectura amena y agradable. Lo cierto es que la he devorado con bastante prontitud. El estilo del autor, así como el argumento, mueven a ello: es un libro que puede leerse con una cierta rapidez, pese a que hay párrafos y oraciones que el lector posiblemente deseará paladear con más lentitud.


La sinopsis, tal como aparece en la contraportada:

"El viaje épico de un elefante asiático llamado Salomón que, en el siglo XVI, tuvo que recorrer Europa por caprichos reales y absurdas estrategias.Un hecho real, ocurrido en la época de Maximiliano de Austria, que está en la Historia o, para ser más rigurosos en la pequeña historia, aunque intervengan personajes que tuvieron vida real en su día y que ahora vuelven a tener otra oportunidad al ponerse en manos de la brillante imaginación del escritor portugués.
Una novela coral llena de hombres y mujeres que entran y salen siguiendo los pasos del elefante y su cuidador y cruzándose para compartir perplejidades, esfuerzos o la armoniosa alegría de un techo. Una novela llena de compasión, ironía, sarcasmo, belleza en estado puro y humor, un humor con el que el Saramago nos permite penetrar en el laberinto de humanidades en conflicto sin tener que abjurar de nuestra condición indagadora de humano y de lector".

Una buena novela, en fin, para disfrutar este verano.